Un nuevo ejemplar de la Orphénica Lyra de Fuenllana.

 

Pepe Rey
La Biblioteca de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid, C/ Alcalá, 13) ha ampliado recientemente sus fondos con un ejemplar del Libro de música para vihuela, intitulado Orphénica Lyra (Sevilla: Martín de Montesdoca, 1554), de Miguel de Fuenllana.

El impreso se encuentra en un excelente estado de conservación, prácticamente sin señales de uso, con una particularidad que lo singulariza entre todos los libros de vihuela conservados, como señala la ficha del catálogo: «Obra no encuadernada presentada en 23 cuadernillos. Guardada en estuche de piel imitando un libro, hierros dorados en el lomo con el nombre del autor, de la obra y el año.» La ficha añade otro dato de interés: «Donación de Plácido Arango, diciembre 2019.»

Desgraciadamente el donante, conocido empresario y generoso mecenas de varias instituciones culturales, falleció el 17 de febrero de 2020, apenas dos meses después de regalar a la Academia este valioso libro junto a otros impresos musicales de la misma época. Será muy difícil, por tanto, conocer cómo llegó a sus manos el ejemplar.

 

 

 

Sí sabemos, sin embargo, dónde se encontraba el volumen en el siglo XVIII, gracias a la única anotación manuscrita en sus páginas, aún legible con dificultad: Librería de San Benito de Alcántara. Y efectivamente, en un inventario de la biblioteca de ese famoso convento extremeño realizado el 21 de octubre de 1743 figura la anotación «1 Fuenllana de guitarra un tomo».

Pero resulta que en 1835 un Real Decreto suprimió «todos los monasterios de órdenes monacales», salvo algunas excepciones, provocando la exclaustración de los monjes y la dispersión del patrimonio que atesoraban. Desde entonces se pierde el rastro de esta Orphénica Lyra hasta su presente reaparición. 

Una última observación. Como es bien sabido desde que Klaus Wagner estudió el asunto en 1982, del taller sevillano de Martín de Montesdoca salieron dos ediciones distintas de la Orphénica Lyra, idénticas en el contenido musical, pero diferentes en los paratextos. La una es legal y consecuencia del contrato firmado con el autor. La otra, con toda probabilidad, parece ser una edición pirata efectuada por el propio impresor, sin conocimiento ni consentimiento del autor, para ganar fraudulentamente un extra.

El ejemplar que motiva esta noticia pertenece a la primera, la legal. De ella se tiraron 1000 copias, de las que hasta ahora solo estaban localizadas seis: Londres (BM), Madrid (BNE), Oxford (Bodleian), París (BNF y Conservatorio) y Wiesbaden (Nassausische LB). Ahora ya son siete, número perfecto y muy vihuelístico.