SANTIAGO DE MURCIA

Entre dos almas

Stefano Maiorana, guitarra barroca

ARCANA A484 2021 – 60:36

Stefano Maiorana, especializado en la interpretación del repertorio de tiorba y guitarra barroca, es un músico de amplia trayectoria y formación. Sus proyectos centrados en la música barroca italiana se basan en una cuidada investigación musicológica, visión personal y creatividad. Entre dos almas es su segundo disco, con música de Corelli y Murcia, después de Intavolatura (2016) dedicado a la música de tiorba de Kapsberger.

El repertorio se nutre de las dos colecciones encontradas en México a mediados del siglo XX: Códice Saldívar no. 4 (1732), Pasacalles y obras de guitarra por todos los tonos naturales y accidentales (1732), junto con una pieza extraída del Resumen de acompañar la parte con la guitarra (1714).

La información del libreto, escrita por él mismo y disponible en cuatro idiomas, mezcla una interesante información biográfica sobre Santiago de Murcia, con la reflexión personal de Stefano sobre la selección de piezas y sus decisiones interpretativas. El folleto finaliza con la bibliografía que sustenta la idea artística, recogiendo los trabajos de Alejandro Vera, Mónica Hall, Miguel Ángel Marín y Ana Lombardía, entre otros musicólogos especializados en el repertorio y periodo. Esta información sorprende y es de agradecer, pues no es habitual en otras grabaciones y da fe de un proyecto basado en una cuidada investigación.

Las obras conjugan el espíritu español y el italiano, expresando las dos almas musicales que se manifestaron en la obra del guitarrista madrileño y el anhelo internacional del instrumento en la primera mitad del siglo XVIII. Maiorana, a la manera barroca, contrasta caracteres, tempi e intensidades, como se evidencia en su versión de las dos series de folias: Ytalianas y Gallegas. De manera elegante y virtuosa muestra la personalidad de cada diferencia, en esa unión tan especial entre lo popular y lo culto que se da en la música de Murcia.

 

 

 

Maiorana mezcla la erudición que debe acompañar al intérprete históricamente informado, con improvisaciones que dan frescura y vitalidad. El sonido brillante extraído a la guitarra de Martin Haycock, copia de un modelo veneciano de Giorgio y Matteo Sellas, se une a su visión creativa y flexible.

Belén Estival

 

Busca, además el equilibrio entre el rigor y la libertad. Por ello, propone versiones muy personales del Fandango, Tarantelas, Canarios, Folías Gallegas y Jácaras. En el Fandango inserta una sección central, no presente en la tablatura con elementos tomados del Fandango de Scarlatti. En las Tarantelas escuchamos un arreglo con rasgueados, resaltando más el efecto percusivo que el armónico. En los Canarios y Folías Gallegas el elemento rítmico-armónico es articulado con enriquecimientos melódicos y soluciones instrumentales. En las Jácaras incluye una introducción y variación final.

Es especialmente interesante escuchar en el disco dos sonatas de Arcangelo Corelli, combinadas con estas danzas tradicionales. Estas obras atestiguan la influencia de la música italiana en la guitarra barroca y en el Madrid de los primeros Borbones. Como bien sabemos la música del violinista italiano era muy apreciada en la corte, en la que Murcia ejercía como maestro de guitarra de la reina Maria Luisa de Saboya, primera esposa de Felipe V.

En base a esta idea, Maiorana construye el repertorio del disco, tratando de recrear la influencia de la música de Corelli en la corte española. Así, podemos escuchar la Sonata in E minor, transcrita por el propio Murcia, y la transcripción realizada por el propio intérprete de la Sonata in C major op.5 no. 3. Esta pieza muy interpretada en el violín moderno y barroco, suena íntima y delicada en su versión de guitarra, contrastando con las versiones brillantes que estamos acostumbrados a escuchar, resultando una de las piezas más interesantes de todo el registro. Es meritoria su transcripción y supone una nueva aportación al repertorio y a la discografía de la guitarra barroca.

Un total de diecisiete pistas, un viaje de sesenta minutos que comienza con un Fandango sugerente, basado en la cadencia andaluza, para finalizar con la brillante batalla: Ydea especial de Clarines. La interpretación es segura y convincente en todas las piezas, especialmente en aquellas construidas en base a variaciones de elevada exigencia técnica.

 

 

 

Hay que felicitar al sello independiente ARCANA, centrado en la difusión de la música italiana barroca, por la inclusión en su catálogo de esta nueva grabación dedicada a la música de Murcia, personalidad fundamental de la guitarra del siglo XVIII. Asimismo, debemos resaltar el trabajo de Canio Giuseppe Famularo, en la producción y edición sonora, con una toma de sonido cercana que resalta la belleza de la guitarra en las manos de Stefano Maiorana.

Emilio Lonardo nos ofrece el característico diseño del sello donde la pintura clásica acaba mezclada con un motivo geométrico, que a modo de leitmotiv se encuentra en todos los elementos físicos de la grabación. En este caso, la pintura escogida para la portada es Bacchanal (1719) de Michel Ange Houasse, cuadro de la colección de Isabel de Farnesio, hoy en el Museo del Prado. Resalta a dos bailarines semidesnudos, movidos al son de los instrumentos alrededor de Baco. Su movimiento nos da pistas inconfundibles sobre el carácter del repertorio contenido en el disco. Un deleite para aquellos que todavía aman tener el disco físico entre sus manos, en el imparable mundo de la música líquida.

En resumen, Maiorana mezcla la erudición que debe acompañar al intérprete históricamente informado, con improvisaciones que dan frescura y vitalidad. El sonido brillante extraído a la guitarra de Martin Haycock, copia de un modelo veneciano de Giorgio y Matteo Sellas, se une a su visión creativa y flexible. Prueba de ello es el equilibrio conseguido entre música escrita e improvisada, rasgueado, punteado y los bellos efectos sonoros en las campanelas. Su interpretación personal hace que este disco sea de escucha imprescindible para los amantes de la música de Santiago de Murcia.

Belén Estival